domingo, 21 de junio de 2015

La visita de Hánuman

Hoy hemos decidido aventurarnos con un nuevo reto y dar un giro a lo que veníamos haciendo, comenzamos con los 100 yoga days, por lo que pondremos en práctica todo lo aprendido hasta ahora.



El yoga es una disciplina física y mental que requiere de constancia y dedicación. Se originó en lo que es hoy la India hace más de 5000 años, como una ciencia de la vida para conservar la salud física, mental y emocional y responder a preguntas filosóficas universales como la verdad sobre la existencia y el universo, el origen del sufrimiento y la manera de alcanzar la felicidad como un estado interior.


Pero tener que despertarse a las 5:30 tomar una ducha para ir a clases desde las 6:30am hasta las 8am estando de vacaciones y que la profesora no aparezca, no es nada fácil. Allí se ponen en práctica otras terapias…

Regresamos a la a habitación a dormir, cosa que realmente agradeció nuestro cuerpo. Después de aquella “pequeña” siesta dónde Morfeo nos acobijó por unas tres horas más, despertamos y nos fuimos a comer. Comenzamos a explorar por la zona e investigar cuáles lugares se adaptaban más a nuestro paladar y los zumos naturales formaron parte de nuestra dieta diaria.


Pasadas las horas fuimos nuevamente a clases de yoga, eran las 17hrs . Primera clase de asanas de Niklas, para nuestra sopresa después de 40 minutos recibimos la visita de Hánuman, comenzaron a entrar monos al aula, al principio tranquilos, nos fueron  acorralando hasta que ya no parecían tan amistosos, suspendimos las posturas que al parecer eran llamativas para éstos, nuestra profesora desesperada llamó por teléfono a los de seguridad casi que llorando para que vinieran y los sacaran de allí.



Los amistosos animalitos, cogieron la cámara de una de las alumnas, su pasaporte, dinero y jugaban con su cartera mientras esperábamos la llegada de alguien. Posteriormente llegaron los de seguridad con unos palos dando golpes al suelo y todos los monos se fueron. Se llevaron la cámara que se puedo recuperar minutos más tarde.


En estos casos es importante no reírse, puesto que los monos al ver los dientes no piensan que te parece graciosa esta situación sino que estás invitándolos a pelear por el territorio en el que te encuentras.

Al salir de allí Urtzi aún seguía en tensión por la situación, puesto que en el 2012 fue atacado por unos monos y hoy por hoy conserva la cicatriz.



Posteriormente nos fuimos de paseo para liberar tensión, cenar y a dormir temprano porque los días siguientes no faltaría la profesora de yoga en la mañana, por lo menos ella no, nosotros no sabemos.

 





Rafa
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martes, 16 de junio de 2015

Rishikesh: Capital Mundial del Yoga

Zona Lakshman Jhula
Rishikesh, en el estado de Uttarakhand, es uno de esos lugares a los que te gustaría regresar si vuelves a viajar por estas tierras. La fuerza de uno de los ríos sagrados más importante de India, el conocido Ganges, hace que el calor sea menos intenso ya que sus rápidas aguas bajan heladas de las cercanas montañas del Himalaya.

 Lakshman Jhula
Las zonas de mayor interés se encuentran alrededor de Ram Jhula (Puente de Ram) y Lakhsman Jhula (puente de Lakshman), dónde se concentran multitud de puestos, tiendas, hoteles, ghats (escalones hacia el río) restaurantes, ashrams (comunidades espirituales, propias del hinduismo, en las que convive un guía espiritual junto a sus discípulos), sadhus en sus viajes verdaderamente espirituales, vacas y otros.


Nuestro primer día de disciplina dentro de las actividades que promueve el Parmath Niketan Ashram, donde nos alojábamos, comenzó a las 5am con una meditación cantada. Durante la primera media hora algunos repetíamos como loros lo que cantaba un hombre vestido de naranja, por supuesto sin entender lo que decíamos, pero eran rezos. La segunda media hora el mismo hombre recitó mantras sin ningún tipo de melodía ni preparación vocal, así que la meditación se convirtió en todo un reto, menos mal que teníamos el sueño a nuestro favor para desconectar de aquellos berridos.

Zona Común Parmarth Niketan Ashram
Hay muchas formas de meditar, pero la de cantar a las 5am de forma poco armoniosa no nos funcionó, así que nos fuimos a dormir unos 15 minutos ya que a las 6:30am era la primera clase de yoga hasta las 8:00am. 


La clase de la mañana incluía Pranayama (respiración) estiramientos, calentamiento, suryanamaskar (saludo al sol), relajación y una corta meditación. La profesora era de Bali y durante la relajación nos cantó unos cuántos mantras, esta vez si eran armoniosos, melódicos y te incitaban a lidiar con el mundo de Morfeo, como para no quedarte dormido. Quedamos encantados pero totalmente agotados, entre el trote del viaje de días anteriores, el calor que no nos dejaba dormir y los madrugones de los últimos días junto con el del mismo día para ir a la meditación, por lo que decidimos que lo mejor era ir a dormir después de desayunar algo en el comedor del Ashram.

Ghats Zona Lakshman Jhula
Los tres nos despertamos 4 horas más tarde, ya eran las 12 del medio día y nos fuimos a comer a la zona de Lakshman Jhula, a unos 30 minutos de paseo por el borde del Ganges. Comimos en un restaurante nepalí con vistas al puente y al río, Little Buddha Café, junto con un buen jugo de rico mango. 


Niklas nos dijo que tenía suerte de habernos encontrado en su camino porque pudo ver y conocer más cosas de las que hubiera conocido él solo. Él nunca hubiera entrado en un Ashram, ni siquiera sabía que era eso. Se hubiera quedado en una guest house y probablemente no hubiera practicado nada yoga.


A las 4pm comenzaba la clase de asanas en el Ashram, de 1 hora de duración, pero a pesar de ir lo más rápido posible llegamos tarde, así que no fuimos. Reconozco que me sentó mal no llegar a la clase, ya que Rafa y Niklas se quedaron viendo el Templo de Shri Trayanbakshwar mientras yo esperaba con los zapatos. Enseguida asumí que no llegué por mi culpa, por no tomar la decisión adecuada y se me pasó el enfado, además estábamos aun reponiendo fuerzas de la paliza del viaje y del descontrol de horarios, quizás ir a la clase de yoga nos hubiera dejado más cansados de lo que ya estábamos.

Templo de Shri Trayanbakshwar
Poner disciplina no nos resultó nada fácil, en cualquier situación se requiere mucha fuerza de voluntad, en nuestro caso además el agotamiento físico nos marcó bien los límites, estábamos tan hechos polvo que decidimos ir sólo a las clases de yoga al día siguiente y saltarnos la meditación, primero por descansar y segundo por que no nos gustó. El resto de la tarde nos la tomamos muy relajadamente, fuimos paseando a una de las orillas del río a contemplar el atardecer. En la lejanía se escuchaban de los diferentes ghats de los Ashrams los cánticos al río, mientras el sol tintaba cada vez más de naranja el cielo.

Urtzi

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domingo, 14 de junio de 2015

Comenzando un Nuevo Viaje

Comenzamos una nueva etapa, ahora le damos un giro a nuestra aventura para internalizar los cambios por los que hemos pasado todos estos meses de viaje, adaptándonos al entorno, reforzando y poniendo en práctica nuestro pensamiento positivo, inteligencia emocional, la asertividad junto con el aprendizaje o bagaje que ya teníamos encima, como muchos dicen dándole la vuelta a la tortilla.

Muchas de las situaciones por las que pasamos finalmente le damos un toque jocoso, pero todo no es siempre es tan bonito como se termina leyendo, intentamos poner nuestra mejor cara en aquellos momentos cuando físicamente no podíamos con nuestra alma. 

Realmente hemos querido viajar estos meses con vosotros para poder disfrutar juntos de esta gran aventura y ha sido maravilloso, porque a pesar de que el internet o el cansancio no nos lo permitían os hemos actualizado como hemos podido.


Partimos para Rishikesh, conocida como la capital mundial del yoga, con la intención de practicar yoga y hacer un poco de depuración de café, azúcar y delicateses. Después de 4 horas en el plácido aire acondicionado de nuestro tren donde unos bellos niños gritaban y saltaban sin parar llegamos a Haridwar. Allí como otras tantas veces fuimos abordamos por serviciales hombres que querían amablemente llevarnos a la estación de buses que se encontraba a menos de 500 metros o hasta Rishikesh a cambio de un buen dinero. 
Honestamente no entiendo la dinámica de esta gente, pero quién no sabe es como quién no ve, por lo que si os montáis en el taxi y dan la vuelta a la manzana, con el tráfico que aquí existe sumado a eso el congestionamiento en todos los sentidos (vacas, gritos, pitidos, escupitajos, otros), probablemente sentiréis que ese hombre os ha hecho el favor más grande de vuestras vidas, cuándo lo que ha hecho es haceros interminable aquellos 5 minutos en los que hubierais hecho ese mismo trayecto andando y sin pagar.


Nosotros fuimos andando, por eso sé que eran 5 minutos. Mientras caminábamos hacia la estación de buses se nos presentó un chico Alemán de 18 años llamado Niklas, quién sería nuestro compañero de habitación los próximos tres días. 

Cogimos un bus hasta Rishikesh, durante el recorrido un niño precioso y sin ocio nos golpeaba con una especie de plástico que se infla al soplar (matasuegras) y estábamos que los lanzábamos por la ventana a él y a su mamá por no prestar la atención necesaria a su hijo. Íbamos como sardinas en latas, sudando y disfrutando de la inmovilidad del bus en aquel entorno, resulta que se celebraba una fiesta nacional o por lo menos eso parecía, coches por todos lados sin moverse en aquella mini carretera.

Al finalizar el recorrido llegamos y cogimos un autoriskshaw hasta Ram Jhula nos bajamos y Niklas con nosotros sin ninguna idea de que haría con su vida en esos días, sin planificación alguna (nada mal aprender un poco de la tranquilidad que emanaba). Le comentamos cual era nuestro plan, se unió a la desintoxicación y a la práctica de yoga, actividad que nunca había realizado, que mejor sitio para experimentar que Rishikesh.


Tuvimos la suerte de conseguir habitación después de buscar en varios sitios, en uno de los Ashrams más emblemáticos por naturaleza de la zona de Swarg Ashram, Parmarth Niketan Ashram. 







Nos instalamos y salimos para hacer el reconocimiento del lugar.





DATOS ECONÓMICOS.

Tren desde Delhi hasta Haridwar 585INR/ persona.

Bus desde Haridwar hasta Rishikesh 30INR/ persona.

Auto riskshaw desde la estación de buses de Rishikesh hasta Ram Jhula 40INR/ persona.

Parmarth Niketan Ashram 900INR/ habitación triple – 600INR/ habitación doble. Podéis hacer la reserva por internet a través de www.parmarth.org
Rafa
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viernes, 12 de junio de 2015

La Perla de Agra: el Taj Mahal


La belleza de este deslumbrante edificio atrae a miles de personas a diario, cada año el número de visitantes del Taj dobla a los habitantes de Agra. El rey Mongol Sha Yahan construyó este edificio en memoria de su tercera esposa Mumtaz Mahal, que murió al dar a luz a su decimocuarto hijo en 1631. Un año más tarde empezó la construcción y se cree que el edificio principal se terminó en sólo 8 años, el resto del complejo se completó en 1653.


Al poco tiempo Sha Yahan fue destronado por su hijo Aurangzeb y apresado por el mismo en el fuerte de Agra, sólo pudo ver su creación desde la ventana del fuerte y cuando murió en 1666 fue enterrado junto a Mumtaz. Así pues este magnífico monumento de mármol blanco esconde bajo sus alminares y cúpulas una triste historia de amor y los restos de sus dos protagonistas.



Nos estábamos hospedando en Delhi en Paharganj, zona mochilera que está cerca de una de las estaciones de trenes principales, nuestro hotel, Prince Palace, con vistas al cementerio, un lugar muy tranquilo y silencioso.

La ciudad de Agra está situada en el estado de Uttar Pradesh, donde se encuentra el Taj Mahal, desde Delhi se puede visitar en un sólo día como hicimos nosotros, aunque por poco perdemos el tren express a las 6am. 


Viajar en primera clase supone olor a cerdo de primera clase, eructo de primera clase, mosquito de primera clase...morning breakfast, botella de agua, periódico y aire acondicionado, no todo es tan malo.


Al llegar a la estación de trenes de Agra Cantt, montamos en un Rickshaw que evidentemente intentó camelarnos para hacer un tour con él a los diferentes puntos de interés de Agra, sinceramente fue demasiado pesado, no quiso entender que sólo queríamos que nos acercara al Taj Mahal. 



Nos dejó en una de las entradas que no queríamos, pero tampoco fue para tanto. En esa entrada había carros de caballos, cochecitos eléctricos gratuitos para grupos y carros de camellos que te acercaban hasta la oficina de entradas. Nosotros fuimos andando ya que a los animales los tenían maltratados y lo del cochecillo gratuito lo descubrimos tarde.

La entrada al recinto es todo un abuso para los extranjeros, 750INR (unos 11€) y para los nacionales 20INR (unos 0,40€). Por la entrada nos dieron una minibotella de agua y fundas para los zapatos, que más tarde descubrimos que también las daban dentro del recinto gratis para todos los visitantes. Pero en fin, seguimos adentrándonos hasta el fondo del laberinto y nos encontramos ante un control donde nos quitaron unos lichis que habíamos comprado para el viaje porque dentro del recinto no se puede comer. Yo creo que lo hacen para evitar que los visitantes indios llenen todo de restos de comida y envoltorios como suelen hacerlo, finalmente en la salida recuperamos la fruta gracias a la simpática chica del control que muy jocosamente hasta se despidió de nosotros, pero sobre todo de Rafa.



Una vez dentro apreciamos el espectacular edificio que por desgracia no suele dar la talla con las expectativas, parece más pequeño que en las fotos y el resto de visitantes hace que pierda mucho encanto. Dentro del edificio principal, donde pone no hacer fotos bien grande en varios carteles, conté a más de 50 personas sacando fotos en menos de un minuto. Este lugar es un mausoleo donde yacen los restos de dos personas y cuando estábamos observando las tumbas, un guía nos dijo que siguiéramos el recorrido y que no hiciéramos fotos. No me quede callado, le dije que había visto a más de 50 personas sacando fotos y que podía quedarme el tiempo que quisiera en ese lugar, que para eso pagué la entrada. Este personaje me contestó que podía hacer fotos y lo que me diera la gana de aquellas formas, acto seguido descubrí que al chino que estaba guiando le posicionó donde estábamos nosotros para contarle parte de la historia, eso era lo que buscaba, quitarnos de en medio para hacerle la pelota a su pagador. 


También vimos a un grupo de visitantes indios intentando llevarse de recuerdo un pedazo de piedra del Taj. Todo el edificio es de piedra, incluso los tallados de otros colores como flores, líneas decorativas o letras árabes son piezas de diferentes piedras encajadas a modo de puzzle, un trabajo artesanal que no tiene precio.


A modo personal quiero desmitificar el Taj, valoro la edificación por su historia y belleza, la construcción es espectacular, sin lugar a dudas es la perla de Agra, la mayoría de personas que vienen a conocer India lo visitan como uno de los principales atractivos del país, os lo digo en secreto, hay lugares aun más sorprendentes que éste en India, como las cuevas de Ellora, el Templo de Shree Menaksi o la ciudad budista de Leh, pero no están turísticamente tan explotados. Agra es como muchas ciudades de India, mercados bulliciosos, lugares de interés como el Fuerte, bazares, algún museo... Sólo que tiene un reluciente imán de mármol blanco que atrae a muchos visitantes tanto extranjeros como nacionales.


Res dentro del recinto del Taj.
Tras salir del Taj nos fuimos a un Cafe Coffe Day más por el aire acondicionado que por los cafés, que por cierto estaban espectaculares, terminamos comiendo en un restaurante especializado en comida del sur de India, también con aire, llamado Lakshmi Vilas que nos quedaba a tres minutos andando desde Cafe Coffe Day.



Llegamos a la misma estación de trenes de Agra en tuc-tuc y por desgracia nos tocó esperar unas tres horas de retraso en una agradable sauna. Menos mal que fuimos precavidos y el día anterior habíamos comprado sales minerales para tomar con el agua. Era impresionante ver como por el calor el agua de nuestras botellas empezaba a cambiar de estado solido a gaseoso, se podía hacer infusión con aquella agua.

ANÉCDOTA

En el tren de regreso a Delhi nos hicieron pagar 445INR más a cada uno ya que nuestros billetes estaban en blanco para que pudiéramos entrar en cualquier tren que pasase hacia Delhi, nos costaron 98INR y la diferencia se pagaba en el tren, cosa que hemos deducido nosotros por que nadie fue capaz de querer explicarnos nada. El revisor de ticket del tren cada vez que le preguntaba por que motivo tenia que pagar, se ponía agresivo, alterado e insistiendo en que tenia que pagar, en vista de su incapacidad de decir nada aclaratorio le pagamos y todos tan contentos.

DATOS ECONÓMICOS

Tren express desde Delhi hasta Agra en asiento con aire acondicionado, desayuno y otros servicios, 537INR/persona (2h).

Entrada al recinto del Taj Mahal 750INR/Personas extranjeras, los nacionales solo pagan 20INR (todo un robo turístico).

Tuc-Tuc desde la estación de trenes Agra Cantt al Taj Mahal 70INR.

Comida en Lakshmi Vilas  275INR.

Tren de regreso a Delhi 98 INR + 445INR

Habitación doble en Hotel Prince Palace en Delhi 500INR/noche wifi en recepción y toalla incluida.


Urtzi

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jueves, 11 de junio de 2015

Un viaje Interminable

Nos encontrábamos en el norte de India, estado de Sikkim. Nuestro próximo destino era Delhi, desde New Jalpaiguri (Bengala Occidental). Para esto era necesario acercarse lo más posible a Siliguri ciudad donde cogeríamos un auto riskshaw para ir a la estación principal de trenes NJP.

Salimos de Namchi (Sikkim), pasando por Kalimpong (Bengala Occidental), para hacer el recorrido más llevadero de jeep en jeep durante horas y no dejarnos las lumbares en India.

Normalmente este recorrido (Namchi – Kalimpong) se debe reservar con un día de anticipación, información con la que no contábamos, pero tuvimos suerte porque conseguimos jeep directo hasta Kalimpong esa misma mañana a las 7.10am. De lo contrario hubiésemos tenido que coger un jeep Namchi-Jorethan y de allí otro Jorethan-Kalimpong.

Para evitar sorpresas al llegar al terminal de todoterrenos en Kalimpong averiguamos el mecanismo de reserva para salir del pueblo en los sucesivos días, nos informaron lo siguiente “vosotros venís 15 minutos antes y compráis sin problemas, los vehículos salen directos hasta Siliguri cada 30 minutos desde las 6am”.

En fin, decidimos seguir disfrutando del clima fresco, encontrar sitio con internet y descansar antes de continuar el gran viaje. Allí pasamos dos días, dedicándonos a actualizar el blog en esta bulliciosa ciudad, puesto que conseguimos wifi!

Nos hospedamos en el Manocamana Lodge, casi todos los días comimos en el restaurante del Hotel, sencillo pero delicioso, nuestro menú era arroz blanco, patatas y huevos fritos, tanto en las comidas como en las cenas (era lo único no picante del local). Menos mal que después de hacer la excursión por aquella ciudad conseguimos dos sitios para tomar café. Lo más gracioso es que tras preguntar por sitios con máquina de café nos recomendaron un sitio donde hacían “café de máquina Nescafé”, agua con polvos jajaja! (terrorífico…)



Estamos en Bengala Occidental, tuvimos que pasar por el check point para registrar nuestra salida del estado de Sikkim.

Nada de lo que nos habían dicho en cuanto a cómo salir de Kalimpong era del todo cierto, a las 7am había buses para Siliguri, los todoterrenos salían una vez llenos, tiempo indefinido, eso de reservar asientos era un sueño, no era posible, así que nos tocó ir en nuestro querido asiento de atrás.
 


Nuevamente nos encontramos en la India profunda, vamos al reencuentro de los viajes de larga duración, llegamos a la ciudad de Siliguri y cogimos Vikram (auto riskshaw un poco más grande)  hasta la estación de NJP (New Jalpaiguri). Las vacas y la polución nos daban la bienvenida.





Según lo planeado ya en la estación de trenes no se divisaba en ningún anden (plataforma) nuestro tren, por lo que un retraso de 40 minutos se convirtió en tres horas y media de espera. Un poquito de cansancio acumulado y el cambio de clima de la montaña a la ciudad se empezaba a notar. Nuestras opciones pasaban del suelo a algún asiento libre que cazábamos, samosas (especie de empanadillas rellenas con patatas y masala) y arroz blanco.





Lo que nunca imaginamos por macabra que fuese nuestra mente es que nos encontraríamos un vagón de segunda clase como de quinta, donde gracias a un supuesto accidente que nunca se notificó no tendríamos sábanas, almohadas y a cambio de ello nos dedicaríamos a limpiar nuestro metro cuadrado de yogur, cosas pegajosas tipo zumo de limón y que esta sería nuestra recompensa a tan maravillosa espera.

Pero no todo termina allí, nos trajeron un té para distender un poco la situación, minutos más tarde pasó el revisor pidiendo los pasaportes y mientras lo buscaba… Zas! Se me derrama el termo con “un poquito” de agua caliente en la pierna, como para completar el orgasmo que sentí al limpiar toda la caca de los “pasajeros” anteriores.


Además y por si no fuera poco teníamos en el vagón un “olor” a torta del Casar, nada agradable, precisamente porque íbamos en un tren, no estábamos en una charcutería, aunque aquello era una mezcla entre charcutería y carnicería que honestamente me producía náuseas y mira que hemos pasado por muchas cosas como para que algo así nos sorprendiera, pero esto rompía los récords que habían testado nuestras narices. Ir al baño era horrible y no por el váter sino por el regreso.


Tuvimos que hacer terapia, meditación y no respiración para superar aquello. Nuestros móviles se estaban cargando en zona peligrosa… para llegar a ellos teníamos que pasar por el epicentro del hedor… los pies.

Ya hacíamos chistes para no llorar…

Urtzi le hubiera dicho: “Oye mira perdona… te lo digo por ti y por nosotros… tus pies huelen mal... puedes limpiártelos por favor…?”

Yo le hubiese dicho: “Disculpa… tu no sientes un olorcito que proviene de tus pies…? Puedes limpiarlos…? Gracias!”.

Esas disyuntivas nos hicieron distender un poco la situación. Aunque después llegase una familia numerosa y terminaron de “perfumar” el área y no precisamente con Chanel, la niña exorcista quería apoderarse de mi tal cual la serie de Ally McBeal y vomitarlos a todos jajaja!

Se desarrolló un pequeño dolor de cabeza por aquella situación, pero no quedó más remedio que adaptarse al entorno.





Tras  24 interminables horas de viaje y creo que no es necesario el aclarar porque fueron interminables, llegamos a nuestro destino! Felicidad que se vio aplastada por los 42 grados de temperatura que hacían en Delhi, nos propusimos no caer en ver varias guest house, sino ponernos nuestros cascos (audífonos) y así evitar a los caza turistas.



Pero caímos, así que después de explorar la zona y pedirles que nos dejasen solos, fuimos al hotel donde nos habíamos quedado nuestro primer día en India.

Una vez instalados, intentamos crear resistencia al calor, por lo que pedimos una habitación sin aire acondicionado, honestamente pudimos haber muerto esa noche, el calor no os lo podéis imaginar, pero ya que tanto recomiendo ver el lado positivo de las cosas, me tocaba ponerlo en práctica. Por lo que le sugerí a Urtzi que nos imaginásemos que habíamos pagado por estar en una sauna con colchón, pusimos incienso, música relajante y nos dedicamos a sudar tranquilamente.


Muy bonita la teoría, así que adiestramos la mente con refuerzo positivo, nuestras noches se veían reducidas a dar vueltas como un asado y soñar que estábamos en la playa. Realmente llegábamos a soñar eso dado el calor que hacía. Que mejor manera de comenzar esta nueva etapa que haciéndonos más fuertes. Quiero! Puedo y lo hago!

RECOMENDACIONES

French Café Francés en Kalimpong


Sino quieres hacer una introspección de ti, ve a una habitación con aire acondicionado a partir de Mayo en Delhi.

DATOS ECONÓMICOS.

Jeep desde Namchi a Kalimpong  110 INR.

Habitación en Manocamana Lodge, Kalimpong . 900 INR habitación doble. Con regateo 700 INR. A pesar de que nos indicó una chica local que no pagáramos más de 500 INR por habitación.

Jeep desde Kalimpong hasta Siliguri 140 INR Reservar 15 minutos antes del viaje. (2 hrs el trayecto).

Bus desde Kalimpong hasta Siliguri 100 INR sólo sale uno por día a las 5.30am. Información que creemos no es real, puesto que, a las 7am estaban vendiendo tickets de bus para Siliguri.

Autoriskshow  compartido (vikram) desde Siliguri hasta la estación de trenes de NJP (New Jalpaiguri 20INR/Persona.



Tren 2AC desde New Jaigaipuri NJP hasta New Delhi 2.960 INR/Persona. 24 hrs de viaje.

Rafa
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